Polonia y sus siete ciudades
En 2016, las capitales europeas de la cultura serán una ciudad española y otra polaca. Las aspirantes polacas son siete por ahora y la pugna allí también es emocionante, aunque sus proyectos están más atrasados que los españoles y la competición parece menos dura que aquí. Dansk, la antigua Dantzig, tan emblemática al comienzo de la II Guerra Mundial, es una de las aspirantes. Esta ciudad perteneció a Alemania al igual que Poznan, otra de las localidades que quieren ser ejes de la cultura europea en 2016.
Más papeletas para ser elegida parece tener Lodz, que es la capital del cine polaco y ha visto a nacer a Roman Polanski y a Kieslowski, dos cineastas de mucha categoría. Perdida, poco conocida y con tímidas posibilidades parece Szczecin, mientras que Lublin, la bella capital universitaria polaca, cuenta con muchos apoyos.
La propia capital del país, Varsovia, también quiere capitalizar la cultura de Europa dentro de ocho años, pero por ahora se mueve poco y parece algo dormida. Más viveza se palpa en la séptima ciudad aspirante, Torum, que compite muy unida a Pamplona, aunque, en realidad, la ciudad española más parecida a Torum sería Cáceres.
Torum es Ciudad Patrimonio de la Humanidad y presume de ser el lugar de nacimiento de Copérnico. Por esa razón, quizás, su facultad de Astronomía es muy importante. Está situada entre Cracovia, Varsovia y Dansk y es la cuna del barroco polaco. Tiene el mismo hándicap que Cáceres: sus accesos no son los mejores. Aunque en ese punto está peor que la capital extremeña porque a Torum aún no ha llegado ninguna autovía.
Antes de elegir las capitales polaca y española, la Comisión Europea ha de escoger las capitales culturales europeas sueca y letona del año 2014 y la ciudad checa que compartirá en 2015 la capitalidad con la localidad belga de Lieja. En 2017 les tocará a Dinamarca y Chipre.
09.11.08
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